Comentario "Sobre la fotografía", capítulo 3

Objetos Melancólicos

En el tercer capítulo de su libro "Sobre la Fotografía", Sontag explora las diversas aproximaciónes temáticas que suelen tenerse con la cámara a lo largo del siglo XIX e inicios del XX. Entre aquellos temas explorados en el capítulo, podría hacérseles la separación en dos grandes grupos, los que siguen una corriente humanista, y los que optan por explorar un entorno surrealista. Esta primera corriente humanista no sólo se realiza el hincapié en los entornos sociales y emocionales de los personajes retratados en una realidad precaria, si es que acaso, ésta realidad ni siquiera parece ser representada con fidelidad. Entre aquellos retratistas de "pobres", son pocos los que verdaderamente son capaces (o tienen la intención) de plasmar una realidad social. Fotógrafos tales como John Thompson optan regularmente por promover un entorno de convivencia mediante poses sutilmente amaneradas, más que en hacer énfasis en las dificultades que pudieron haber sido causadas por su estado socioeconómico, lo cual puede haber resultado efectivo al modo de llevar un enfoque con aquellos espectadores de clase media y alta a visualizar a los retratados de "Street Life in London" de una manera mas humana. Quien entre los fotógrafos mencionados en este capítulo por Sontag logró acercarse más a un retrato humanista fué Sander. Digo esto no porque tenga énfasis en lo emotivo o lo moral como la obra de Lange, sino porque logró retratar la sujeto de la manera más cruda y real posible. A Sander se le puede atribuír otra idea de exploración, la de la preservación. Citando a Sontag, "La eficacia de la manifestación fotográfica de lo perdido estriba en su enriquecimiento constante". El representar una realidad tal como es, logra crear un vínculo histórico más fuerte al notar su deterioro en años consiguentes, he aquí, creo yo, la base del título, Objetos Melancólicos.


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