Capítulo 1, Historia del cine mundial (comentario)
Resaltaba entre escaparates, estaba anunciado en estantes de más de dos metros cuadrados, se podía ver a través de vitrinas adornadas con maniquies vestidos de magos que mostraban entre carteles un "juguete de novedad", el juguete moderno que todo niño debería tener, maravilla para chicos y grandes, etcétera, etcétera. Es evidente que este artefacto estaba sobreanunciado, con el ego inflado, y posiblemente no se merece la fascinación que provocaba. Pero aunque en los escaparates se anunciaba como "una novedad", se trataba de un juguete óptico. En sí el juguete anunciado es una caja con una manivela (similar a un quinetoscopio) donde al girarla aparece la animación perteneciente a la serie fotográfica del caballo de Marley (pues de moderno el juguete no tiene nada). Pero de que el juguete causaba fascinación a chicos y grandes, allí si no hay como contrariar a todas las tiendas departamentales y de regalo de las Vegas. Yo mismo estuve pegado a lo que sería la pantalla, girando la manivela por unos buenos 15 o 20 minutos (quizá algo excesivo para tan solo 24 impresiones). Es quizá el encontrarse inmerso en una época donde el video se utlilice como un método tan cotidiano, lo que permita apreciar la sencillez de un caso como éste (aunque en el fondo uno sepa que el formato se presta a la perfección con el periodo de atención corto que ha plagado a ésta generación).
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